El argumento ontológico: una exploración de la existencia de dios

11/05/2018

El argumento ontológico

es un argumento filosófico a priori que busca demostrar la existencia de Dios a partir de su propio concepto. Fue formulado por primera vez por San Anselmo de Canterbury en su obraProslogion(1078), donde define a Dios como "aquel del que nada más grande [que él] puede ser pensado". Anselmo argumenta que este ser debe existir en la mente, incluso en la mente de la persona que niega la existencia de Dios. Si solo existe en la mente, entonces un ser aún mayor debe ser posible: uno que existe tanto en la mente como en la realidad. Por lo tanto, este ser más grande posible debe existir en la realidad.

Índice

Desarrollo histórico del argumento ontológico

El argumento ontológico ha sido objeto de debate y controversia desde su formulación inicial. A lo largo de la historia, muchos filósofos han presentado diferentes versiones y críticas a este argumento. Algunas de las figuras más destacadas en este debate incluyen:

Gaunilo de Marmoutiers

Gaunilo, un contemporáneo de Anselmo, fue uno de los primeros en criticar el argumento ontológico. En su obra Liber pro insipiente(En defensa del necio), Gaunilo utiliza la analogía de una isla perfecta para argumentar que el razonamiento de Anselmo podría utilizarse para probar la existencia de cualquier cosa. Gaunilo sugiere que, si podemos concebir una isla perfecta, entonces, según el argumento de Anselmo, esta isla debe existir en la realidad. Sin embargo, la existencia de una isla perfecta es absurda, lo que demuestra la falacia del argumento ontológico.

Tomás de Aquino

Tomás de Aquino, uno de los teólogos más influyentes de la historia, rechazó el argumento ontológico en su obra Summa Theologica. Aquino argumenta que los seres humanos no pueden conocer la naturaleza de Dios de manera completa y, por lo tanto, no pueden concebir a Dios de la manera que Anselmo propone. Para Aquino, la existencia de Dios solo puede ser demostrada a partir de sus efectos en el entorno, es decir, a través de argumentos cosmológicos y teleológicos.

René Descartes

René Descartes, filósofo racionalista del siglo XVII, presentó su propia versión del argumento ontológico en sus Meditaciones metafísicas. Descartes argumenta que la existencia de Dios puede deducirse de su naturaleza, al igual que las propiedades geométricas pueden deducirse de la naturaleza de las figuras. Para Descartes, la idea de Dios es la idea de un ser supremamente perfecto, y la existencia es una perfección. Por lo tanto, la idea de un Dios que no existe es contradictoria, y Dios debe existir.

Gottfried Leibniz

Gottfried Leibniz, filósofo y matemático del siglo XVIII, defendió el argumento ontológico de Descartes pero argumentó que necesitaba ser complementado con una demostración de la posibilidad de Dios. Leibniz argumentó que, si podemos demostrar que la idea de Dios no es contradictoria, entonces la existencia de Dios se sigue necesariamente de su posibilidad.

Immanuel Kant

Immanuel Kant, uno de los filósofos más influyentes de la historia, criticó duramente el argumento ontológico en su obra Crítica de la razón pura. Kant argumenta que la existencia no es un predicado, es decir, no es una propiedad que se pueda añadir a un concepto. Para Kant, decir que algo existe no es añadir información al concepto de ese algo, sino afirmar que hay un objeto en el entorno que corresponde a ese concepto. Por lo tanto, el argumento ontológico, que pretende deducir la existencia de Dios a partir de su concepto, es inválido.

El argumento ontológico en la filosofía analítica

En el siglo XX, el argumento ontológico experimentó un resurgimiento en la filosofía analítica. Filósofos como Charles Hartshorne, Norman Malcolm y Alvin Plantinga presentaron nuevas versiones del argumento, utilizando la lógica modal para defender la idea de que la existencia de Dios es necesaria. Plantinga, en particular, ha desarrollado una influyente versión modal del argumento ontológico que argumenta que es posible que exista un ser con máxima grandeza, y si es posible, entonces existe en algún entorno posible. Dado que un ser con máxima grandeza existe en algún entorno posible, entonces existe en todos los entornos posibles, incluido el nuestro.

Críticas al argumento ontológico

El argumento ontológico ha sido objeto de numerosas críticas a lo largo de la historia. Algunas de las críticas más comunes incluyen:

La falacia de la petición de principio

Se argumenta que el argumento ontológico comete la falacia de la petición de principio, ya que asume la existencia de Dios en su premisa. Al definir a Dios como "aquel del que nada más grande puede ser pensado", el argumento ya presupone que existe un ser que cumple con esta definición.

La existencia no es un predicado

Como argumentó Kant, la existencia no es una propiedad que se pueda añadir a un concepto. Decir que algo existe no es añadir información al concepto de ese algo, sino afirmar que hay un objeto en el entorno que corresponde a ese concepto. Por lo tanto, no podemos deducir la existencia de Dios a partir de su concepto.

La analogía de la isla perfecta

Como argumentó Gaunilo, el razonamiento de Anselmo podría utilizarse para probar la existencia de cualquier cosa, incluyendo cosas absurdas como una isla perfecta. Esto demuestra que el argumento ontológico no es un método fiable para demostrar la existencia de Dios.

Conclusión

El argumento ontológico es uno de los argumentos más maravillosos y controvertidos en la historia de la filosofía. Aunque ha sido objeto de numerosas críticas, el argumento sigue siendo defendido por algunos filósofos contemporáneos. El debate sobre la validez del argumento ontológico probablemente continuará durante muchos años más.

Tabla comparativa de las diferentes versiones del argumento ontológico

Filósofo Versión del argumento
San Anselmo Dios es "aquel del que nada más grande puede ser pensado". Si solo existe en la mente, entonces un ser aún mayor debe ser posible: uno que existe tanto en la mente como en la realidad.
René Descartes La idea de Dios es la idea de un ser supremamente perfecto, y la existencia es una perfección. Por lo tanto, la idea de un Dios que no existe es contradictoria.
Gottfried Leibniz Si podemos demostrar que la idea de Dios no es contradictoria, entonces la existencia de Dios se sigue necesariamente de su posibilidad.
Alvin Plantinga Es posible que exista un ser con máxima grandeza, y si es posible, entonces existe en algún entorno posible. Dado que un ser con máxima grandeza existe en algún entorno posible, entonces existe en todos los entornos posibles.

Lista de las principales críticas al argumento ontológico

  • La falacia de la petición de principio
  • La existencia no es un predicado
  • La analogía de la isla perfecta

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